(Periodista, Miembro del CDP)
CIUDADO CON CREARLE PANICO A LA POBLACION
Periodista de Barahona (Miembro del CDP). A los economistas nacionales, a los que se están metiendo hondo en la armagedónica guerra de opiniones sobre la situación económica dominicana, que tengan mucho cuidado y no continúen llenando de pánico con sus opiniones un tanto politizadas, a la sociedad dominicana. Que es mejor y beneficioso para el país que se involucren en generar ideas constructivas en pro de la solución a lo que son dificultades existentes en la economía y las finanzas del país, con miras a generar confianza en los agentes económicos, en los inversionista, en los empresarios, en los consumidores, que somos todos y especialmente la masa pobre.
Sé que el debate es bueno, cuando es hecho con sentido positivo y con buena fe, y sobre todo cuando tiende a mejorar y generar calidad y solución a los problemas de referencia, que son los la economía nacional. En la medida en que a la población dominicana se le bombardee sin tregua con una infinita diversidad de opiniones disímiles, encontradas, contradictorias, politizadas, en esa misma proporción los dominicanos de los sectores medios y bajos del país irán llenándose de pánico y de incertidumbre, lo cual en un momento dado podría generar reacciones colectivas de imprevisibles consecuencias.
Es lo mismo que ocurre con los científicos del mundo en los últimos años: Que sólo por protagonismo muchos de ellos predicen el final del mundo para mediados del mes de diciembre de este 2012 próximo; lo cual está generando toda suerte de reacciones y preocupaciones en la humanidad. Al extremo de que se ha echado a Dios y a la Santa Biblia a un lado. Todo lo cual está generando serias, pero muy serias, confrontaciones en los creyentes y no creyentes, y entre la misma comunidad científica.
Lo mejor que pueden hacer los muy buenos economistas dominicanos en estos momentos, es unificarse y generar ideas salomónicas en pro de la solución de las crisis; y abstenerse, por ahora, de gastar sus mejores creatividades intelectuales y sus buenas fe, en buscar culpables de la crisis, de los déficits fiscales, de las debilidades de la economía, y menos en un momento en que comienza a gobernar uno de los políticos más honrados, sinceros y capaces de los últimos tiempos, a quien debe dársele una oportunidad para que desarrolle su proyecto de gobierno a favor de los sectores sobre todo empobrecidos, incluyendo la numerosa clase media, con quienes él ha dicho y reiterado estar comprometido en la mejora de su calidad de vida.
Comentarios
Publicar un comentario