¿HUELLAS DE LA TIRANIA?
Una osamenta desenterrada en
la fortaleza vieja,
en Barahona
JULIO GÓMEZ F.
En los de 1970 (del siglo
XX), fue descubierta y exhumada una abundante osamenta humana, en la fortaleza
vieja de la ciudad de Santa Cruz de Barahona, perteneciente probablemente a un
elevado número de prisioneros recluidos y asesinados allí en los días de la
dictadura.
La autora de aludido
hallazgo fue la esposa –ya fallecida-- de un sargento del Ejército Nacional que
vivía allí. Dicha dama, en compañía de algunos jóvenes de esos años, comenzó a
hacer excavaciones, ante la sospecha que se tenía, producto de confidencia de
militares interesados en que el caso fuera conocido por la población, logrando
efectivamente localizar la existencia de la osamenta, cuya localización y extracción
llamó la atención de muchas gentes curiosas del pueblo de Barahona. El osario
fue apilado en tres montones dentro de la vieja fortaleza militar, lo cual fue
observado por decenas de curiosos de la ciudad.
Y caso más raro: afirman los más viejos lugareños que
en aquel momento presenciaron el ritual de extracción y cremación de los
despojos humanos, que en aquel momento ocurrió un raro caso, y es que la
abundante humareda gris que producía el incendio de los despojos humanos, subía
alto al firmamento, donde la medida que el humo ascendía se iban dejando ver
las extrañas imágenes parecidas a los rostros de personas. y se decía entonces
en el barrio, que tales osamentas pertenecían a las almas de los prisioneros
asesinados que eran encerrados allí sin que su familiares se enteraran, de su
suerte, ya porque eran delincuentes o bien por sus sentimientos
antitrujillistas.
Hasta años recientes, muchas
gentes de edad avanzada residente en la vieja fortaleza de la ciudad de
Barahona, testimoniaba la ocurrencia allí de hechos raros y legendarios….cuyas
causas se ignoraban. Por ejemplo, por las noches solían escucharse y verse a
personas deambulando por el lugar vestidas de blanco, que luego de ser vistas
por alguien, desaparecían de forma misteriosa. También se escuchaban voces de gentes a quienes nadie
lograba ver, y decían los vivientes del
lugar que tales voces se trataba de las almas de los hombres detenidos llevados
allí procedentes de distintos lugares del país, donde eran asesinados por verdugos
la tiranía trujillista; hechos que ocurrieron entre los años cuarenta (40) y
cincuenta (50) del siglo veinte (XX).
Lo cierto es que de ese
hecho (del hallazgo), luego de su localización y exhumación, nadie nunca habló
ni comentó en Barahona, en esos años; como tampoco nadie se dignó en indagar de
qué personas se trataba, de su procedencia y de las circunstancias en que
perdieron la vida las decenas de víctimas enterradas en ese lugar, en la época
de la tiranía trujillista.
Nosotros, por nuestra parte,
hablamos ahora del caso, porque estamos recogiendo, desempolvando y digitando
muchos archivos, materiales y escrituras producidas por nosotros sobre la
cultura, el folclore y la historia de Barahona, interesados en que la población
los conozca; lo cual venimos haciendo a través de este nuestro Blog RAICES
CARIBEÑAS y por otros también muy leídos.
(Este testimonio nos contó
la Sra. FRANCISCA JIMENEZ, una dama de probada seriedad, de los primeros
vivientes en ese lugar (de la Fortaleza Vieja), en los años 30-40 del siglo XX),
muy preocupada por los sucesos que acaecían en esta población, muchos de los
cuales ella se hizo eco o conoció, debido a su condición de esposa de un
militar de esta zona.
Comentarios
Publicar un comentario